Entradas

La noche de escritura que había evitado

       A nueve meses de la ruptura, te he extrañado un montón. No puedo negar que he visto tus fotos un par de veces en los estados de tus amigas. Me gustó mucho verte contenta. Tengo muchas ganas de escribirte, sin embargo, no sé si está bien o está mal. No sé, si es mi inseguridad la que me hace no ir y tirarme a tus brazos. La pasaba muy bien con vos. Durante nuestra relación todo tenía un airea mágico. Todo era nuevo, todo era interesante. Todo tenía el color de tus ojos. Me gustaría poder hablar de la manera que yo hablaba con vos. Al inicio me sentía muy seguro, es normal que una ruptura me deje tan inseguro como estoy ahorita, pero estoy ganando confianza nuevamente, estoy aprendiendo de la vida.  Estoy aprendiendo a bailar salsa, si imaginaras que los pasos más bonitos y sensuales, me imagino bailando con vos. No estoy tan seguro que la vida nos volverá a unir, a veces pienso que no, a veces pienso que sí. Pero, ¿qué es la vida? Si no es más qu...

Lo que se hablo el 19

  Otro día más de este duelo.   En estos últimos días he pensado mucho en vos. La vida extrañamente me ha llevado a lugares donde ya estuviste. Tanto así que estuve en un retiro en el tu antiguo colegio. Allí, no pude dejar de imaginar que estuve pisando el mismo suelo que alguna vez pisaste, talvez en otra época. Me imaginaba que el pajarito que cantaba alguna vez te cantó a ti. Me tomé la libertad de acercarme a la cancha de deportes donde seguramente alguna vez corriste. Me gustó mucho, fue muy bonita sensación. Te estaba conociendo más, talvez algo que jamás conocería de vos. Me gustó mucho, pero hoy me dijeron que ese tipo de comparación no es saludable, yo pienso que me trae paz. El día de ayer participé en el voluntariado, y nos llevaron a una comunidad. Allí jugué con niños y niñas de las comunidades. Hubo un momento cuando miré a una niña y me conmovió mucho. Me dio ganas de llorar la situación en la que viven, y son solo niños que quieren jugar, quieren descubrir...

Meditación en medio del retiro

En ese momento me di cuenta que yo era dios, y al mismo tiempo no lo era. Era nada y todo a la misma vez. Fui ella mientras me contaba lo duro que fue su adolescencia. Fui ella viéndome a mí, desde sus acaramelados ojos. Fui ella y fui él, sin ser ella. Éramos los dos rozando nuestra piel, nuestros labios, tomados de la mano. En ese momento no existía nada más que el infinito, el universo posicionado de manera perfecta para formar esa tarde 440. No comprendía y no importaba dónde estaba, porque estaba con ella. Lo único que escuchaba era su voz, y se fusionaba perfectamente con los cantos de la naturaleza. Era el árbol que nos miraba, fui el ruiseñor que nos cantaba. Fuimos la hoja que caía del árbol directamente en nuestro cabello… Al día siguiente, yo me quedé una parte de ella. Un tesoro incomparable que me hablará cuando lo necesite, y una parte de mí se quedo con ella. La banca quedó sola, el paisaje que apreciamos quedó inerte al saber que los dos enamorados ya no baila...

A cinco meses de la ruptura

  Hoy un día algo extraño. No! Al contrario, es un día muy normal. Trabajé y luego fui al gimnasio. El trabajo estuvo bastante pesado y salí tarde de él. Aunque cansado, fui al gimnasio al que siempre voy. Miré a las personas que siempre veo e hice los ejercicios que hago los miércoles. Sin embargo, no entiendo por qué, me atacó un sentimiento de soledad. No cualquier soledad, sino la que se siente al saber que no estás conmigo. De forma gradual, mientras me iba del gimnasio, la tristeza fue aumentando. Pedaleaba en mi bicicleta y las lágrimas se hacían incontrolables. Durante el camino pensaba: ¿no había ya superado estos momentos de tristeza por mi ex novia? ¿Por qué hoy? ¿Por qué ahora? En mi cabeza me preguntaba ¿por qué no me queres? Yo realmente te quería. ¿No valía la pena luchar por mí? ¿No extrañas la manera en que te abrazaba? Los besos que te daba, las notitas que te dejaba en tu escritorio diciendo que te amaba. Las fotos que te tomaba distraída porque me encantabas...

Mi primer día en NA

  Hoy es otro día más, un lunes de noviembre en donde he dado un par de pasos, claro está, después de un fin de semana de reflexiones. El sábado pasado tuve cita con mi psicóloga, fue una sesión muy fructífera en donde abordamos dos temas principales: mi proceso de duelo y mi proceso de adicción. Ambos van de la mano, ya que el proceso de adicción surgió como respuesta al duelo -esto no me di cuenta hasta después de un tiempo-. Durante la sesión hablamos de las cosas que extraño de mi ex pareja. Entre ellas la forma en que me miraba, la cual expresaba mucho amor y cariño hacía mí. Las caminatas por la tarde tomados de la mano, los abrazos, los besos de patito, los gestos de amor en donde ella me presentaba a sus amigues. Esto me ayudó a ser consiente sobre lo que extraño, y me llevó a preguntarme: extraño las acciones, ¿o extraño a la persona? En esta noche puedo responder sin ninguna duda que la extraño a ella, y todos los momentos que pasamos juntos. Sin embargo, la últim...

Un día especial

  Un día muy alegre es el día de hoy, porque me sucedió algo totalmente inesperado con respecto a mi trabajo. Todo el tiempo había escuchado desde que estaba en la universidad, historias de chicos y chicas que habían trabajado como pasantes o voluntarios, y después de algún tiempo fueron contratados. A mi nunca me había pasado eso, y realmente llegué a pensar que simplemente no era una persona para eso. Sin embargo, después de haber realizado pequeños voluntariados durante la universidad, comprendí sobre el aprendizaje que estos te dejan. Tanto así que uno de mis voluntariados me dejó una de las mejores experiencias, que fue visitar Panamá, conocer mucha gente, y ayudar a niños y niñas en situación de riesgo y compartir con ellos. Es así, que este año 2021 decido dedicar todo mi tiempo a ser voluntario. Comencé siendo voluntario en Raleigh, que es una organización que defiende los recursos naturales y aboga por cambios de comportamiento, también promueve el liderazgo en los jóv...

Otra noche más

Esta vez dejé la computadora abierta para materializar mis deseos de escribirte. Tenía ganas de hacerlo desde la mañana, pero al finalizar el día estoy tan cansado que no llego a hacerlo. Pero quiero que sepas que son incontables los poemas mentales que te escribo durante todo el día, mientras camino a la universidad, cuando camino al trabajo, y cuando recorro los pasillos con mi panita para comprar comida. Este día me puse a pensar si realmente te extraño, o extraño esos momentos maravillosos que pasamos juntos, y que ahora ya eres otra. Terminando el día llego a la conclusión que sí te extraño a ti, a todo de ti. Recuerdo tu carita mientras me mirabas directamente a los ojos, recuerdo tu carita cuando yo te miraba de perfil, y me dijiste que no te gustaba tu perfil, y a mi me encantaba. Me gustaban los 360 grados de tu cuerpo, de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba. Es la primera vez que paso por un duelo tan intenso, un duelo que me hace llorar bastantes noches, ya a ...