A cinco meses de la ruptura

 Hoy un día algo extraño. No! Al contrario, es un día muy normal. Trabajé y luego fui al gimnasio. El trabajo estuvo bastante pesado y salí tarde de él. Aunque cansado, fui al gimnasio al que siempre voy. Miré a las personas que siempre veo e hice los ejercicios que hago los miércoles. Sin embargo, no entiendo por qué, me atacó un sentimiento de soledad.

No cualquier soledad, sino la que se siente al saber que no estás conmigo. De forma gradual, mientras me iba del gimnasio, la tristeza fue aumentando. Pedaleaba en mi bicicleta y las lágrimas se hacían incontrolables.

Durante el camino pensaba: ¿no había ya superado estos momentos de tristeza por mi ex novia? ¿Por qué hoy? ¿Por qué ahora? En mi cabeza me preguntaba ¿por qué no me queres? Yo realmente te quería. ¿No valía la pena luchar por mí? ¿No extrañas la manera en que te abrazaba? Los besos que te daba, las notitas que te dejaba en tu escritorio diciendo que te amaba. Las fotos que te tomaba distraída porque me encantabas en todo momento, y aún más cuando yo podía estar con vos.

Me cuestioné el día de hoy, si realmente nos vamos a encontrar en el futuro, si nos vamos a amar. Si tu me vas a seguir queriendo, si me seguirás viendo con los mismos ojos de amor con los que me mirabas en las mañanas.

Pienso que no te gustaba verme llorar. Lloré muchas veces cuando estaba con vos. Lloré al no sentirme suficiente junto a tus amigos. Lloré al no conocer esos lugares maravillosos que tu bicicleta te llevaba, y yo soñaba ir con vos.

Pero no todo es color de rosa. Acepto que yo no pedí que me llevaras, pero luego si lamentaba que no lo hicieras. Y te reclamaba! Quería que hicieras cosas que no te pedía.   

Luego llegué a mi apartamento. Sabía que el neumático de mi bicicleta necesitaba reparación, y es algo que aprendí con vos. Aprendí a parchar neumáticos de bicicleta con vos, y esta vez, hacerlo me ayudó a calmar mis pensamientos. Me siento mucho mejor, más sereno, más consciente y más feliz.  

Sí, definitivamente esta es una noche muy difícil. La reparación de mi bicicleta, y el chat con una conocida me distrajeron un momento, pero cuando volví a sentirme solo, volví a recordarte nuevamente.

Volver a ver tus fotos no ayudó en nada. Me vuelvo a preguntar si vos también estarás extrañándome, si recordar nuestros momentos juntos te saca alguna lagrima. Yo te extraño mucho. Miré algunas fotos que Facebook permite que vea de ti aunque no seamos amigos en esa red social, y me hace pensar en lo increíble que sos, y todas las razones por las que me gustas.

Luego me decidí a escribir, y encendí la computadora. Ya con la computadora encendida, me puse a ver las fotos de nosotros. Fotos que había sacado de mi celular para no ver tus fotos y que me pusieran triste.

Esta noche, a cinco meses de haber terminado, me puse a ver nuestras fotos. Me encantó verme en las fotos, me veía verdaderamente feliz, me gustó mucho. Entre ellas me encontré un video de vos y yo en las nubes. Te escuché hablar, te escuché reír desde hace ya mucho tiempo y me impresionó lo bonita que sos.

También me encontré fotos de vos y yo de paseo, y me hizo preguntarme por qué no presumí más de nosotros dos. Me hubiese encantado subir esas fotos y gritar al mundo que te amaba, pero no lo hice. No lo hice por mis inseguridades, porque no sabia si eso te iba a gustar. Después de mucho tiempo, y no estando juntos me doy cuenta que debí hacerlo. Es un buen aprendizaje.

También encontré fotos de vos y yo en tu cuarto, y me hizo pensar en que estoy olvidando la sensación de estar con vos en tu cuarto. Era una sensación que me daba paz, se llegó a convertir incluso en mi lugar favorito, a tu lado.

Miré una foto donde nos tomábamos de la mano, y me doy cuenta que ya no recuerdo la sensación de tus manos. Muy suaves, muy bonitas, llenas de mucho amor para tu familia, para tus amigos y para todas aquellas personas que vos considerabas merecedoras de tus manos tan bonitas.

Quisiera recordar la sensación de tus manos en mi cara, de tus cachetes con mis cachetes. De tu mirada dedicada a mí. De tus abrazos inesperados, de tus besos con la boca más linda del mundo.

Me pongo a pensar: ¿los exes regresan en la vida real?, o es una invención de Hollywood y Disney? ¿Nos volveremos a encontrar? ¿Nos amaremos como antes? ¿O será incluso un amor más grande, mucho más maduro, especial, intenso, desmesurado, sano?

Esa semana ha sido bastante difícil, el trabajo ha sido tan pesado que no me ha permitido regresar a mi grupo de apoyo. Ciertamente la semana pasada tuve estabilidad, me sentí muy bien, muy grande, muy bueno. Espero poder ir mañana, y recobrar esa sanidad que mi grupo me esta dando y seguir adelante.

Hoy he vuelto a escuchar tu voz y me encantó. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

No para los dos

Lo que se hablo el 19

hasta después del martes..