La noche de escritura que había evitado

  

 

 

A nueve meses de la ruptura, te he extrañado un montón. No puedo negar que he visto tus fotos un par de veces en los estados de tus amigas. Me gustó mucho verte contenta. Tengo muchas ganas de escribirte, sin embargo, no sé si está bien o está mal. No sé, si es mi inseguridad la que me hace no ir y tirarme a tus brazos. La pasaba muy bien con vos.

Durante nuestra relación todo tenía un airea mágico. Todo era nuevo, todo era interesante. Todo tenía el color de tus ojos. Me gustaría poder hablar de la manera que yo hablaba con vos. Al inicio me sentía muy seguro, es normal que una ruptura me deje tan inseguro como estoy ahorita, pero estoy ganando confianza nuevamente, estoy aprendiendo de la vida.

 Estoy aprendiendo a bailar salsa, si imaginaras que los pasos más bonitos y sensuales, me imagino bailando con vos. No estoy tan seguro que la vida nos volverá a unir, a veces pienso que no, a veces pienso que sí. Pero, ¿qué es la vida? Si no es más que nosotros mismos actuando con seguridad y corriendo por lo que queremos. Aunque yo no esté corriendo por vos, sé que te quiero. Pero, que vos no estés corriendo por mí, ¿significa que me querés?

Tengo tantas dudas realmente, a penas tengo 27 años, y tengo tanto que aprender. De repente me desvío del camino de aprendizaje que llevaba al inicio de ruptura. Estoy seguro que puedo regresar, pero requiere un esfuerzo chiquitito. Yo te mando tantos abrazos allá donde estés, y te deseo que estés recibiendo todos los abrazos que te mereces.

Una relación tan bonita, y tus acciones tan lindas, despertaron mis inseguridades. Estoy seguro que no estarán presentes siempre. Y si nos volvemos a ver, quiero abrazarte tan fuerte como lo he hecho siempre. Siempre vas a ser mi banis y yo tu babu.

Quiero darte muchos besitos y mimos. Pero también quisiera darte estabilidad emocional, seguridad.

Sé que durante la relación te di cosas sorprendentes. He escuchado durante este camino, lo sorprendente que soy, y quiero creerlo, estoy trabajando en creérmelo. Tan sorprendente que leyendo entre mis notas, encontré un poema que te escribí justo cuando llegaba a La Salvia. Comunidad que vio nuestra ruptura, que me vio mojar mi almohada tras llorar preguntándome ¿por qué no me querés?

Es increíble que yo tenía la respuesta. Ciertamente si me querías y mucho, pero no querías el giro que la relación estaba tomando. Te comprendo y te admiro, todavía no soy libre, puedo ser más libre, y estoy seguro que lo haré.

Mientras escribo me confirmo, que algún día si nos veremos. Y nos veremos porque yo te voy a buscar. Pero no quiero llegar con las mismas cargas que tenía antes. Quiero llegar ligero, pero con el mismo amor que tuve por vos.

Este ejercicio es tan liberador, me permitió llorar las lagrimas que había querido sacar hace mucho, y que solo el baño me permitía, ya que se confundían con el agua de la regadera.

Me despido con ojos secos, pero con el corazón contento. Me haces mucha falta, y todo lo que hacíamos, te deseo mucho amor y cariño. Me encantaría que nos pudiéramos comunicar por el pensamiento, y que justo ahora pudieras recibir este amor que estoy enviando al universo para vos. Besitos.  

Comentarios

Entradas populares de este blog

No para los dos

Lo que se hablo el 19

hasta después del martes..