Otra noche más
Esta vez dejé la computadora abierta para materializar mis deseos de escribirte. Tenía ganas de hacerlo desde la mañana, pero al finalizar el día estoy tan cansado que no llego a hacerlo.
Pero quiero que sepas que son incontables los poemas
mentales que te escribo durante todo el día, mientras camino a la universidad,
cuando camino al trabajo, y cuando recorro los pasillos con mi panita para
comprar comida.
Este día me puse a pensar si realmente te extraño, o
extraño esos momentos maravillosos que pasamos juntos, y que ahora ya eres otra.
Terminando el día llego a la conclusión que sí te extraño
a ti, a todo de ti. Recuerdo tu carita mientras me mirabas directamente a los
ojos, recuerdo tu carita cuando yo te miraba de perfil, y me dijiste que no te
gustaba tu perfil, y a mi me encantaba. Me gustaban los 360 grados de tu cuerpo,
de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba.
Es la primera vez que paso por un duelo tan intenso, un
duelo que me hace llorar bastantes noches, ya a casi cuatro meses de nuestra
ruptura.
Sin embargo, es un duelo maduro, pero triste. Comienzo a
pensar que tenias que dejarme ir para que yo pudiera crecer, y para que tu
puedas desplegar ese potencial brillante que emanas siempre. Esa luz feminista,
fuerte, nueva, salvaje, feliz y amorosa.
También quería nuevamente darte las gracias por la manera
en que quisiste, en que me amaste, y que estoy seguro que me amas. Momentos que
no podré olvidar, y no podré tampoco olvidar la emoción que sentí en esos
instantes, en los cuales fui intensamente feliz.
Contigo manifesté cada instante lo que es ser feliz
intensamente, bailamos, cantamos, pintamos, salimos, nos quisimos, reímos y nos
besamos, y siempre sostengo lo privilegiado que me sentí al poder darte besitos,
y estar enamorado de ti al mismo tiempo.
Extraño tu cintura, en donde mis brazos cabían
perfectamente para poder darte los mejores abrazos que mis brazos pudieran dar.
Gracias por amarme…
Gracias por involucrarme con tus amigos y amigas, gracias
por mostrarme lo maravillosos que son tus padres, y la dicha de conocer a tu
hermano.
Gracias por amarme…y gracias por dejar que te amara
tanto.
Comentarios
Publicar un comentario