Día 1 tras una ruptura amorosa
El día de hoy 1 de junio del 2021, mi novia ha terminado conmigo. Fue un rato muy doloroso porque en realidad estoy muy enamorado de ella. Todo de ella me gusta. Pero el día de hoy decidió terminar.
Con mucho optimismo le deje saber que yo no quiero terminar.
Estoy seguro que mis inseguridades que generaron las peleas pueden ser
resueltas, será y está siendo un trabajo personal lento, pero seguro. Sin embargo,
no la culpo por pensar que esta fue la mejor opción para las dos, y sin dudarlo
le deje saber que voy a estar aquí para ella.
Lloré un montón, nos abrazamos, nos dimos besos que sentía
me aseguraban que ella me quiere mucho. Y es algo que, a 5 horas de haber
terminado, estoy seguro es verdad.
Una vez que partió fue muy difícil. Lo primero que hice fue
ir a mi cuarto ocultando a mi familia mis ganas de llorar. Comencé a pensar en
cuanta falta me hará. Las ganas de llorar no las pude controlar y no se cuanto
tiempo duré llorando.
Luego decidí que esta experiencia de ruptura me dejará mis
buenos aprendizajes, pero no dejo extrañarla. Decidí que a las 2 de la tarde
-después de haber llorado suficiente pro ese momento- tenía que ir al gimnasio.
Y así hice, me fui al gimnasio aún con las ganas de llorar.
Es increíble como estás ganas atacan bastante seguido, pero las lagrimas son controlables
aún mientras estoy haciendo sentadillas. No dejo de pensar en las ganas que
tengo de estar con ella.
A 3 horas haber terminado, decidí que quiero hacer esto de
la manera correcta. Por lo que con mucha pena, pensé en enviar un mensaje a mi
mejor amigo diciendo que estaba muy triste, necesito hablar con alguien.
Me di cuenta que como hombre, no tengo una red de apoyo
para estas ocasiones, pero tengo muchas ganas de hablar de esto.
Mi amigo me dice que las 5 de la tarde estará disponible
para mí. Le agradezco y me siento muy feliz. Me dispongo a dar un paso más allá.
Busco ayuda profesional.
Anteriormente, ya tenía pactada una cita con la psicóloga,
pero desafortunadamente será hasta mañana. Pero en estos instantes necesito hablar
con alguien. Así que contacto a las chicas que acabo de conocer en un
voluntariado. Ellas son psicólogas que apoyan en los servicios migrantes.
Le envié un mensaje a una de ellas haciendo saber que
necesito primeros auxilios psicológicos. Ella me dice que esta dispuesta hacerlo
o alguno de las demás muchachas del equipo que también son psicólogas, y además
me caen muy bien a pesar que tengo poco de conocerlas.
Las ganas de llorar me atacan cuando me dicen que sí. Me
doy cuenta que he dado un gran paso y me siento orgulloso de mi.
Luego de esto, me surge una idea en donde quiero documentar
mi proceso a través de un blog y justo después de salir del gimnasio, me dispongo
a empezar y estoy aquí escribiendo estos párrafos.
Llegando a la casa no puedo controlar las ganas de llorar y
no me fuerzo en no hacerlo. Comienzo mi proceso en el cual escribo esta cronología.
Además, espero con ansias la cita con mi mejor amigo, quien quedo de
encontrarse conmigo a las 5 P.M.
Algo más que se me olvidaba mencionar, mientras estaba en
el gimnasio y mientras lloraba en mi habitación, siempre mantenía el celular a
mi lado, con la esperanza de recibir un mensaje de mi ex novia en donde me
dijera que la ruptura había estado de más, que siguiéramos amándonos a como lo habíamos
hecho hasta ahora, siempre con el objetivo de mejorar cada día.
Los puedo decir que eso no pasó. Sí recibí un mensaje de
ella, pero era solo para informarme que llegó bien a su casa, a lo que yo
respondí agradeciendo el gesto de venir a verme a mi casa el día de hoy, ya que
vivimos en ciudades distintas, vivimos a una hora de camino aproximadamente. Además,
tengo una herramienta de ella la cual sé es muy útil, así que acordamos vernos
el día de mañana para entregárselas.
Se me olvidaba mencionar, que a manera de auto cuido,
también dejé de seguirla en redes sociales y eliminé nuestras conversaciones.
Intenté pasar nuestras fotos del celular a la computadora para evitar verlas,
pero no tuve éxitos. Creo que intentará de nuevo más tarde, o mañana.
07:26 p.m.
Estoy de regreso en la casa después de haber platicado con
mis amigos. Tenía mucho miedo de contarle a mi mejor amigo, no quería sentirme
juzgado. Sin embargo, todo salió muy bien. Me escucho y me aconsejo, me dio una
expectativa de cuánto tiempo duraría el duelo -él tiene una experiencia de
rompimiento-. Creo que me vio algo triste, lo cual le dije que así me sentía.
Ofreció que fuésemos a visitar otro amigo de nosotros a quien aprecio mucho.
En la casa de mi otro amigo hubo risas, hubo buena platica
y la pasamos bien. Durante un momento, pretendía no hablar sobre mi ruptura, más
que nada porque también estaba la hermana de mi amigo en la casa, pero el tema
fue inevitable cuando mi amigo me pregunto sobre mi novia. Me cortó -le dije- a
lo cual también me impresionó mi reacción, pensé que me atacaría en llanto,
pero todo estuvo bien, no entré en detalles y atribuí el evento a “la vida”.
De regreso a la casa tenía miedo, más que nada porque
significaba estar solo, pero en
un momento hablaré con una compañera de voluntariado, quien
aceptó en brindarme primeros auxilios psicológicos. Estoy seguro, debido a la
naturaleza de la intervención, lloraré mucho, o al menos algo.
He comprobado que cuento con un amigo con quien puedo
hablar sobre estos temas, esto me hace sentir muy bien, ya que he considerado
que no soy bueno creando lazos con personas con quien puedo ser vulnerable. Estoy
me demuestra que lo he logrado, y que puedo lograrlo en el futuro nuevamente. Cuento
con habilidades muy buenas, pero a veces no me doy cuenta. Han pasado 7 horas desde
que me terminaron.
09:11 p.m.
Han pasado 10 horas desde la ruptura. Tuve la oportunidad
de hablar con una de mis compañeras del voluntariado que es psicóloga. El
llanto fue incontrolable a como lo pensé, pero al mismo tiempo muy sanador. Me
expresé y también le conté cuanto quiero a mi ex pareja. Le conté toda la
situación, y una de las mejores frases que obtuve de la conversación es “a pesar
que ya has pasado por esta situación (de ruptura), duele diferente, es un dolor
nuevo, porque ahora sos una persona diferente”.
Ciertamente tengo que aceptar que he crecido, he mejorado y
me felicito. Estoy muy orgulloso de mi y de mi desempeño en la relación. Di
mucho amor, aún soy capaz de darlo. Hubo muchos momentos especiales que guardo
en el corazón, guardo en el corazón las palabras bonitas de mi ex pareja hacía mí,
guardo las risas, las carisias y los besos inesperados, eso no me lo van a arrebatar.
Intentaré descansar, mañana iré a clases de baile, luego iré
al voluntariado donde traduzco cartas y después me reuniré con mi psicóloga -lo
cual me emociona muchísimo-.
Les continuaré contando lo que sucede en la noche y el día
siguiente…
Hay parte 2?
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